viernes, 29 de enero de 2010

Clepsidras de Alta Montaña

De la montaña, de los humedales altoandinos, fluye la energía vital: el agua. Un universo en continua regeneración: nacimiento, fecundidad, fertilidad e iniciación (...)

Una invitación a recorrer y contemplar la majestuosidad del páramo, las nieves (ya no tan) perpetuas y el bosque altoandino.

Travesia vereda Potosi, Laguna del Otún, Laguna El Silencio, Nevado Santa Isabel, vereda El Bosque, El Cedral. Parque Nacional Natural Los Nevados.


Reflejo del nevado Santa Isabel sobre una laguna cerca a la vereda Potosi (Caldas)




Laguna del Otún



Paisaje Paramuno - al fondo Nevado Santa Isabel




a Jaime A. Carranza






Laguna El Silencio




Laguna del Otún




Atardecer sobre el crater de la Olleta




Paramillo de Santa Rosa


pantanos laguna otún


via acceso laguna del otún



la familia frailejón




la soportable levedad del ser






de fábula - Nevado del Ruíz



iridiscencia paramuna




Nevado Santa Isabel
















Magia crepuscular en la Laguna del Otún














...también el jugador es prisionero
(la sentencia es de omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?


- Borges -


Agua, esencia de vida, energía vital.



... parece que el tiempo se agota, muchos seres humanos insisten en hacer irreversibles sus acciones sobre la madre tierra, en hacer más corta la estadía en esta hermosa esfera terrestre. Las llamadas "fábricas de agua" emanan lamentos desde la resequedad de un prolongado verano; las capas nevadas cada vez son más escasas; las conciencias cada vez más vedadas,
 más vendidas, mejor vendadas....


Las clepsidras se agotan y con ellas nuestro tiempo como especie


resistencia paramuna, resistencia desde la fragilidad de estos ecosistemas de alta montaña que invitan a la contemplación, meditación y reflexión de nuestros actos sobre la biosfera...


sábado, 26 de septiembre de 2009

Requiem

prófugo vencido por el único sentimiento que las palabras nunca alcanzaron a adornar...

viernes, 18 de septiembre de 2009

Subterfugios al filo de la noche

Pretextos y provocaciones para saltar tejados desteñidos por el tiempo.



De repente, en los tugurios del olvido
acontecen formas menos suicidas
de entablar diálogos consigo mismo



...hoy que fumamos cigarrillos con un afán desmedido
como si quisiéramos desvanecernos
de la espuma de la noche (...)



o el deseo inefable de mimetizarse y fundirse
en los espasmos subterráneos de la locura (...)



suspira hondamente, ausenta su mirada
como quien nada busca afuera,
y con una sonrisa añeja vuelve
con las manos llenas de lluvia...



Hoy desearía ser el último cigarrillo que enciendas esta noche
mientras escuchas aquella canción de The Cure,
y así lentamente, desvanecerme entre tus labios
y en forma de humo sentir tus entrañas una última vez (…)


... como si cada segundo, cada sombra y cada rostro
estuvieran contagiados de mariposas que aleteaban amor,
descalabro, angustia, café negro, pocillo,
ven para acá mi amor, te tengo, no cierres la ventana, vaso.

-Opio en la nubes-



...venían caminando con la cabeza agachada persiguiendo la sombra que les precedía, voltearon en la esquina y se sumergieron en un frenesí de locura y de pasión bajo la complicidad de la noche y por supuesto bajo el placer que producen los efectos del alcohol en los torrentes sanguíneos que para ese instante ya eran como autopistas de mil vías con autos a 300 kilómetros por hora próximos a un estruendoso y aparatoso choque, del que sólo quedaría una satisfacción inmediata y agobiante, y quizás también el remordimiento póstumo, y con ello el deseo loco de embutirse nuevamente en ese automóvil decorado con imágenes lascivas e incitadoras, y acelerar rápidamente, porque no hay lugar para eso de la ternura, a 300 o más kilómetros por hora y esperar ese fuerte estrellon y ese eterno estremecimiento de los músculos y del alma que pareciera abandonar el cuerpo en medio del delirio para sentirse un poco cerca del cosmos antes de vérselas consigo mismo y con su propia sombra.
(fragmento de 'Autopistas de sangre')

Densas bocanadas de humo se adhieren al aire taciturno del amanecer y tejen nubes amarillas por donde es posible embolatar todos los pensamientos, todas las ideas y todas las tristezas por un instante mágico que se prolonga y se distiende en el leve crujir de las hojas secas en el parque…